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História Lamego

Se pierde en la brumas del tiempo el origen de Lamego. Según el autor Pina Manique e historiador Albuquerque citado por Gonçalves da Costa (1977, p. 45, vol.1) ", topónimo" Lamego "consiste en un radical de Liguria o ambro-ilirio Lam, y el sufijo aecus, desarrollador de un gentil . Lamaecus era, por tanto, el nombre de un poseedor de un fondo agrario hispano-romana creada en el siglo. III con la ciudad que se estaba desarrollando en la rueda del castillo ... "

En la antigüedad, la región habitada ligures y túrdulos, la fusión con los íberos, dió origen a los lusitanos . Durante la ocupación romana, la región de Lamego estaba habitada por Coilarnos , como lo demuestran las descubiertas  arqueológicas como los varios ares, estelas, lianas y otros monumentos.

La ubicación del castillo, sólo se puede acceder por el oeste, parece probable que no hubo un castro. Las consultas Alfonsinas (siglo XIII) citan Castro Lameco como sinónimo de una fortificación medieval. Destruido por los romanos, los habitantes tuvieron que salir de su refugio acantilados de dedicarse al cultivo de la tierra, influenciados por la civilización de Roma. Lamego se convierte en cristiano cuando el rey de los visigodos Recaredo I se convirtió al cristianismo. En 570, el Concilio de Lugo, se nos presenta como referencia Sardinário como Obispo de Lamego.

El rey visigodo Sisebuto, durante su reinado entre los años 612 y 621,  cuña aqui la moneda, lo que da fe de la importancia comercial, cultural e histórico de Lamego.

Estos son tiempos de alternativas de paz y de guerra. Ahora cristiana y árabe, cambió de manos varias veces, hasta que Fernando I de León conquistó definitivamente el 29 de noviembre 1057. Sin embargo perdió la sede de la diócesis, que se restauró en 1071.

En 1128, en los albores de la nacionalidad, el empleado de nuestro primer rey, D. Egas Moniz, tiene el mandato de residencia en Lamego y Britiande, siendo señor de Riba-Douro, entre Paiva y Tavora incluso llegar a tierra Coa.

Sancho I le dio carta de couto en 1191. Lamego fue creciendo en torno a dos polos: la catedral y el castillo. En 1290, el rey Dinis dio carta de feria a la ciudad  (Viterbo, 1962), llegando a venir comerciantes de Castilla y Granada,para  la venta de especias y tejidos orientales.

Durante el siglo. XV fruiran las ventajas de una situación privilegiada, una de las rutas más transitadas de tránsito desde el oeste de la península, que une las ciudades de A-Douro, Braga y Guimarães, por Alcántara y Mérida a Córdoba y Sevilla. Se prefiere la ruta de la peregrinación a Compostela (Albuquerque, 1986). Sin embargo, dos importantes acontecimientos cambiaron por completo la vida económica y social de esta región: la conquista de Granada que lanzó fuera de la última Península moros, con lo que el espíritu comercial, y el descubrimiento de la ruta marítima a la India, lo que debilita todo el comercio de Lamego.

Manuel le dio una nueva carta en 1514. Incluso durante el siglo. XVI ha nombrado Obispo de Lamego Manuel de Noronha, uno de los obispos más notables de Lamego. Ocupando la mitra dieciocho años, fue apodado "el maestro de obras", y es con él que comienza verdaderamente el culto de Nuestra Señora de los Remedios.

En los siglos XVII y XVIII se empezaron a construir en Lamego, os solares, que sin duda no es ajeno el incremento del comercio de vino fortificado del Duero y la protección dada a él por el Marqués de Pombal, con la creación de la región del Douro y compañía General de Agricultura de los viñedos del Duero superior.

En 1835, Lamego fue la capital del distrito, pero perdería a favor de Viseu, por decreto de diciembre de ese mismo año, creada por el ministro del reino, Louis Mouzinho Albuquerque. En 1919, en un intento de restaurar la monarquía, nuevo efímera capital del distrito sede de Lamego, de sólo veinticuatro días (Almeida, 1968).

 En la segunda mitad del siglo XIX, presidido por el vizconde Guedes Teixeira, Lamego conoce el camino de la modernización con la apertura de nuevas vías, hoy sigue siendo el más importante de la ciudad.

Ya después de la República fue establecido y presidido por Alfredo de Sousa, Lamego conoce una nueva oleada de desarrollo, y esta vez cubierto el río Coura, que había pasado hasta ahora descubierto por el centro. Lamego es un centro histórico y cultural importante e inevitable del Duero, por lo que le invitamos a una cita con la historia.